En un proyecto con enfoque de desarrollo predictivo, el alcance, cronograma, costo, necesidades de recursos y riesgos pueden definirse con claridad en las fases tempranas del ciclo de vida y mantenerse relativamente estables (PMI, 2021). Estos elementos se documentan en el plan de dirección del proyecto, cuyo componente fundamental incluye las tres líneas base, que sirven como referencia para medir el desempeño del proyecto (PMI, 2017):
- Línea Base del Alcance: Conformada por la versión aprobada del Enunciado del Alcance, la Estructura de Desglose del Trabajo (EDT) y el Diccionario de la EDT (PMI, 2021).
- Línea Base del Cronograma: Versión aprobada del modelo de cronograma, resultado de definir y secuenciar las actividades necesarias para la entrega del proyecto. Para ello, se estiman los recursos requeridos, se calculan las duraciones, se asignan fechas de inicio y finalización, y se determinan holguras comparando fechas tempranas y tardías. Adicionalmente, se pueden realizar ajustes mediante nivelación de recursos y compresión del cronograma, según sea necesario (PMI, 2019).
- Línea Base de Costos: Versión aprobada de la estimación de costos de todos los recursos necesarios para el proyecto, incluyendo personal, materiales, equipamiento, servicios, instalaciones, entre otros (PMI, 2017).
La EDT es un mecanismo clave para integrar y evaluar el desempeño del cronograma y los costos, siempre que las actividades y las estimaciones de costos sean directamente trazables a los paquetes de trabajo (PMI, 2019). Además, cada componente de la EDT puede tener responsabilidades asignadas (Buchtik, 2013), lo que la convierte en una herramienta visual fundamental para comunicar aspectos clave del plan de dirección del proyecto: alcance, tiempo, costos y responsabilidades, sintetizados en la Línea Base Integrada.